World Bank Group2023-11-302023-11-302023-11-30https://openknowledge.worldbank.org/handle/10986/40674The Dominican Republic has made significant progress in boosting economic growth and reducing poverty, but it still faces challenges to achieve inclusive and equitable development, increase productivity, and improve the competitiveness and sustainability of primary sectors like agriculture, water, tourism, and energy. The National Development Strategy (NDS) and the National Multi‑Year Public Sector Plan (NPSP) aim to address development and climate challenges and promote a green, inclusive and resilient future. The DR is highly vulnerable to climate change, which is likely to compound existing development challenges. By 2050, climate change impacts are expected to decrease labor productivity and affect health, crop yields, tourism, infrastructure capital, and natural ecosystems such as forests and coastal areas. Climate change also poses risks to the financial system such as the banking sector's heightened credit exposure to tropical cyclones and droughts. Although the DR has a small carbon footprint, the country's GHG emissions have been rising, mainly in the energy, waste, and agricultural sectors. Fostering a low‑carbon growth path can support the country's climate change goals while bringing important development co‑benefits. The Dominican Republic CCDR employs a version of the MANAGE model. This CCDR further extends the model to incorporate the path of emissions from key sectors (transport, energy, AFOLU), and to incorporate DR‑specific climate damage functions to introduce the impact of climate change on the economy.La República Dominicana ha logrado avances significativos en el impulso del crecimiento económico y la reducción de la pobreza, pero aún enfrenta desafíos para lograr un desarrollo inclusivo y equitativo, aumentar la productividad y mejorar la competitividad y sostenibilidad de sectores primarios como la agricultura, el agua, el turismo y la energía. La Estrategia Nacional de Desarrollo (NDS, por sus siglas en inglés) y el Plan Nacional Plurianual del Sector Público (NPSP, por sus siglas en inglés) tienen como objetivo abordar los desafíos climáticos y de desarrollo y promover un futuro verde, inclusivo y resiliente. La República Dominicana es muy vulnerable al cambio climático, lo que probablemente agravará los desafíos de desarrollo existentes. Para 2050, se espera que los impactos del cambio climático disminuyan la productividad laboral y afecten la salud, el rendimiento de los cultivos, el turismo, el capital de infraestructura y los ecosistemas naturales como los bosques y las zonas costeras. El cambio climático también plantea riesgos para el sistema financiero, como la mayor exposición crediticia del sector bancario a los ciclones tropicales y las sequías. Aunque la República Dominicana tiene una huella de carbono pequeña, las emisiones de GEI del país han ido en aumento, principalmente en los sectores de energía, residuos y agricultura. Fomentar una senda de crecimiento con bajas emisiones de carbono puede respaldar los objetivos del país en materia de cambio climático y, al mismo tiempo, aportar importantes beneficios colaterales para el desarrollo. El CCDR de la República Dominicana emplea una versión del modelo MANAGE. Este CCDR amplía aún más el modelo para incorporar la trayectoria de las emisiones de sectores clave (transporte, energía, AFOLU), e incorporar funciones de daño climático específicas de la RD para introducir el impacto del cambio climático en la economía.en-USCC BY-NC-ND 3.0 IGOCLIMATE CHANGEADAPTATIONMANAGE MODELDominican Republic Country Climate and Development ReportInforme sobre el clima y el desarrollo de la República DominicanaReportWorld Bank10.1596/40674